Girri decía una cosa muy bonita: un poema puede ser hermético pero siempre tiene que tener llave y cerradura. Los poemas que no las tienen no son herméticos, son confusos. En verdad a mí lo que me preocupa, ¡lo único que anhelo es el corazón del otro! (...)
Diana Bellesi, adn, entrevista sábado 24 de julio de 2010.
Completamente de acuerdo, no basta conque el poema esté ahí, en la página, no basta que nos resulte indiferente, tenemos que tener la llave para abrirlo y para cerrarlo, y para volver a abrirlo y cerrarlo infinitas veces.
ResponderSuprimirMuy cierto.
Un abrazo.